Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Un lugar entrañable en el precioso pueblo de Obón (Teruel).
En principio es un asador de comida para llevar, pero ha ido evolucionando por el encanto del lugar y por la ilusión de sus dueños y acaba siendo una taberna con terraza.
El espacio no puede ser más pintoresco: en las intrincadas calles de Obón, en alto, encontramos un antiguo corral (donde ahora está el asador y la barra) bajo un tejado de roca natural, con su rústica terraza puesta con mucho gusto. Lo plausible es lo que hay tras el asador, tras la barra, pues ahí fin de semana tras fin de semana, sus dueños, quienes viven y trabajan en Barcelona, han ido excavando en la roca, y Javier, imbuido del coraje y perseverancia de su padre -que de joven fue minero en, entre otras, las legendarias Mina Superior y Mina MªLuisa- ha conseguido horadarla hasta habilitar dos pequeñas estancias que hacen de acodegores comedores. ¡Qué maravilla!
Pollos, picantones, conejos, codillos, carrilleras, espalda de cordero… te asan lo que quieras, para llevar o para consumir ahí. Pero no todo son asados, también tienen ensaladas, mejillones a la marinera, canelones, pizzas, tablas de embutidos, patés y quesos.
Tomamos un aperitivo muy a gusto en la terracita, unas anchoas de l’Escala y unas patatas y conservas de Espinaler, ambas cosas nunca faltan en El Corral de Obón.
Si visitas Obón, experiencia muy recomendable, tomar algo en este asador es obligado. Nosotros, la próxima, a cenar dentro, en “la mina de Javier”.
You need to login in order to like this post: click here
El próximo tiene que ser ya cerca de mi pueblo…
De haber estado abierto, te hubiese recomendado acercarte al mítico Serafín, en Cutanda, que por cierto, el otro día me enteré que ahora lleva está metido en Los Xarmientos en Zaragoza, por eso me sonaba tanto el que nos atendió.
You need to login in order to like this post: click here
Apunto!
Cuál es el pueblo?
You need to login in order to like this post: click here
Lechago, pedanía de Calamocha, lo hemos comentado alguna vez, aunque supongo que ya no te acuerdas.
Pues eso, que comí muy bien en Serafín, aunque de puro milagro porque cerraban al mes siguiente, nos lo dijo, pero no nos habló donde era su nuevo proyecto, y el otro día me lo comentaba una amiga del pueblo, que llevaba ahora “Los Xarmientos” en C/ Mayor. bueno, ya lo metí aquí..
You need to login in order to like this post: click here
Es verdad! Precisamente hace como un mes que volvía a Valencia desde Zaragoza con tiempo, salí de la autovía para ver ese pueblo, siempre me ha cautivado ese paisaje de Cuencabuena, cada vez que paso con el coche para arriba o para abajo por su vera, voy mirándolo, es un paraje privilegiado, tiene algo.
Vaya vuelta que hay que dar para llegar a Lechago. Y luego continué para adentrarme en el vallecillo que te comento y mi sorpresa fue mayúscula cuando me topé con una bucólica localidad llamada Cuencabuena, yo pensaba que ese nombre era solo del valle, por cierto, qué apropiado.
You need to login in order to like this post: click here
Me ha recordado a Alcalá del Júcar y sus cuevas excavadas. Bonita experiencia.
Buena recomendación.
You need to login in order to like this post: click here