Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Un poquito antes de entrar en la blanca y extendida Chiclana, a la vera de la carretera, encuentras unas balsas bien formadas. Esas típicas balsas que te acostumbras a encontrar toda vez que te acostumbras a Cádiz: Salinas. De esas de las que los patos levanta el vuelo, garcillas pasean y espátulas criban. Vida normal.
Al fondo, un caserón. Vivienda, zona de trabajo, almacenaje… Todo junto, todo al lado y todo seguido.
Gente amable que te explica y te cuenta qué hacen y cómo lo hacen. Una explotación salinera de tamaño humano. Tan humano que el cedazo es manual. Y os aseguro que los sacos son de unas proporciones como para asustar(me).
La sal es marina, claro; y ecológica. Tienen un buen surtido de sales, pero a estas alturas yo soy muy sencillo, porque cuesta encontrar sal que sea sencillamente sal. Gorda, fina y flor fueron mi botín; junto a su apretón de manos.
You need to login in order to like this post: click here