Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Es, de los 7 quesos que elabora la Quesería Artesana Los Corrales de Almedíjar (Castellón), el queso top, el que más me gusta a mí, y el más galardonado.
Además, fue el que les dio a conocer, hace ya unos cuantos añitos, al ser premiado en varias ocasiones y diversos certámenes.
Se presenta en una pieza cilíndrica de 1 kg aproximadamente.
Está elaborado con leche cruda de cabra, usan con él cuajo de cabrito, es de coagulación láctica, y lleva una maduración de al menos 20 días, pudiendo llegar a 40.
Como sucede con todos los quesos de Los Corrales, su corteza es natural, impregnada en aceite de oliva, enmohecida, y su color varía por tratarse de algo “vivo”, yo este último que pillé la tenía blanquecina, pero en otras ocasiones me ha tocado más ennegrecida. Por supuesto, comestible.
Al abrirlo nos encontramos con un queso de pasta blanda, sin ojos, con poca firmeza.
De olor muy fuerte, alta intensidad (si lo llevas en el coche y el trayecto es largo, vas a sufrir). Pero ya en casa, al consumirlo, es un disfrute, con esos recuerdos claramente caprinos, de pelo mojado de cabra, ese bosque umbrío con esos hongos, y esos golpes punzantes casi picantones…
¿Y en boca? Fffuá, se te deshace en ella, convirtiéndose en crema, en crema ácida, desprendiendo sabores herbáceos y animaloides, especiados, trazas de avellana tostada, y con un final en el que se nota de de lejos que es de leche de cabra.
¡Qué queso!
You need to login in order to like this post: click here
¡Qué ricos están estos quesos! ¿Visitaste la quesería?
You need to login in order to like this post: click here
Yeahhhhhhhhhhhhhhhhh
Muy chuli y diver
En esta reseña de Espadán tienes linkeada la quesería, colgué ficha, que está en portada de Establecimientos.
You need to login in order to like this post: click here