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En el barrio de El Mentidero que cantaba Carlos Cano (y María Dolores Pradera) se encuentra este pequeño restaurante que lleva el sello de Mauro Barreiro, ex cocinero de Skina en Marbella y gaditano de nacimiento.
Allí ofrece una cocina moderna y resuelta, de autor pero sin extravagancias y con raíces gaditanas y andaluzas.
Una buena cosa es que se puede elegir entre dos menús degustación corto y largo a unos ventajosos precios de 35 y 47 euros respectivamente. Nosotros elegimos comer a a la carta, por probar más platos de atún.
Primero elegimos un salmorejo con gamba cristal y yema curada en garum. Muchísimo sabor y abundantes gambas. El punto de la yema le da aún más sabor y contraste. 7,5 euros.
Después pasamos a unas láminas de presa ibérica aliñadas, cremoso de queso y berenjena especiada. La presa está buena y el plato, en general, pero para mi gusto domina el queso. 11 euros.
Posteriormente comemos un super sabroso morrillo de atún rojo sobre arroz cremoso de anguila y choco. El morrillo está muy rico, como no podría ser de otra forma, pero quizás demasiado hecho. El arroz con intenso gusto a anguila, al estilo de la que preparan en Japón, y los tropezones de choco, deliciosos. Un plato de 10 si no fuese por el punto de atún. 19 euros.
Seguimos con un tataki de atún rojo a la roteña. Muy rico. Quizás esta forma de preparar el pescado vaya mejor con pescados blancos, pero estaba muy bueno. 16 euros.
Y acabamos con un tarantelo de atún rojo glaseado, agridulce de pimientos asados, gazpachuelo especiado y quinoa . Platazo. El plato de la noche. 18 euros.
Quizás fue demasiado atún, pero es algo que no comemos generalmente y nos apetecía probar distintas elaboraciones.
La carta de vinos es algo corta, pero tenemos opciones para todos los gustos. Empezamos con una copa de manzanilla pasada Pastora y luego con una botella de Vara y Pulgar tintilla que acompañó perfecto a los atunes. 23 euros.
Un buen sitio, con aspiraciones y que llegará a más porque se nota buena mano. Aprovechen ahora que tiene buen precio.
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Atractivo lo que cuentas. Oye, del platazo me sorprende eso de quinoa “suflada”, ¿cómo es aixo nen?
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Buenas, pues no sé cómo lo harán, pero es como el arroz inflado, pero en quinoa.
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