Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio. No consentir o retirar el consentimiento, puede afectar negativamente a ciertas características y funciones.
El almacenamiento o acceso técnico es estrictamente necesario para el propósito legítimo de permitir el uso de un servicio específico explícitamente solicitado por el abonado o usuario, o con el único propósito de llevar a cabo la transmisión de una comunicación a través de una red de comunicaciones electrónicas.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para la finalidad legítima de almacenar preferencias no solicitadas por el abonado o usuario.
El almacenamiento o acceso técnico que es utilizado exclusivamente con fines estadísticos.
El almacenamiento o acceso técnico que se utiliza exclusivamente con fines estadísticos anónimos. Sin un requerimiento, el cumplimiento voluntario por parte de tu proveedor de servicios de Internet, o los registros adicionales de un tercero, la información almacenada o recuperada sólo para este propósito no se puede utilizar para identificarte.
El almacenamiento o acceso técnico es necesario para crear perfiles de usuario para enviar publicidad, o para rastrear al usuario en una web o en varias web con fines de marketing similares.
Descubrimiento de pura casualidad, nuevo intento fallido de cenar en el Wenceslao, y como está justo enfrente (en el antiguo y mítico local de La Lobera de Martín), pues para allá que nos fuimos.
El local se compone de dos espacios, el exterior con barra y donde principalmente se sirven bocadillos tapas y raciones, y ya la sala, con una carta francamente atractiva, aunque los platos no terminan de estar redondeados, no son fallidos, pero quizás se les nota un pequeño plus que no sabría identificar. Algo que me gustó especialmente es que tienen menús infantiles variados, y precios en función del principal (canelón, entrecotte, hamburguesa…).
Compartimos un tartar de ternera, unos fardeles rellenos de manitas de cerdo, pulpo con papada ibérica y parmentier de patata y unos canelones (no recuerdo ahora el relleno, pero no era el tradicional), y aun me quedé con ganas de pedir alguna cosilla más.
Indudablemente para darle otra vuelta al sitio, que aunque no maravilla promete, otra cosa a corregir es el servicio, que aunque voluntarioso, estuvo caótico, y que por cierto se quedaron sin pan (OMFG).
La cuenta ascendió a 182€ de 5 adultos y 3 niños, sin ser una cena propiamente dicha, más bien un quitahambre.
You need to login in order to like this post: click here
Anda! Y lo de los fardeles? Los dueños son de tu zona o qué?
You need to login in order to like this post: click here
Pues no era el fardel típico, de hecho, creo que no llevaba ni hígado, pero no me preguntes de qué era que y ano me acuerdo .. 🙁
Fardeles se hacen en casi todo Aragón ¿no?
You need to login in order to like this post: click here
Oye, pues yo no los he visto por todo Aragón… qué va, solo en determinadas zonas.
Voy a sondear y te cuen
You need to login in order to like this post: click here